¡HOLA, FELICIDAD!


¡Hola, Felicidad!

Otra vez tú aquí por Navidad,

repartiendo mentiras,

que sacas incansable de tu fardo

cual si fuesen regalos.

Aquí otra vez, como si un mecanismo

preciso e implacable te impulsara.

Llegas y dejas tu regalo de Reyes:

Angustias y pesares,

como todos los años

desde hace ya algún tiempo.

Quiero ser optimista, sin embargo,

para que no me riñan los que quiero.

Me olvido de los hechos y lo intento:

Paso la tarde oyendo en el youtube

villancicos ortodoxos, cantados

por un coro de popes

barbudos y empapados en vodka,

sentado en torno al árbol

florecido de luces

y de buenos deseos

y de bolas de plástico.

De verdad que lo intento;

sin embargo, me siento

como esa rama seca,

irremisiblemente condenada,

que sucumbe al engaño

y arroja algunas hojas verdecidas

en un esfuerzo inútil

de aferrarse a la vida.

Lo intento, y la mentira

sólo agranda mi pena.

Felicidad, te digo,

creo que ya he pagado

en estos largos años

la hipoteca de penas y amargura

que cobras por la vida

-no exenta de intereses usurarios

de desconsuelo y llanto-.

Gracias por visitarme,

pero si puede ser,

si no es mucho pedir,

aunque sea Navidad

no hace falta que vuelvas.


Diciembre de 2022 

LA NOCHE CÓNCAVA

 

Vuelve la noche cóncava que descifró Anaxágoras;
vuelve a mi carne humana la eternidad constante
...


La angustia de la noche, el insomnio,

segregando una pus de indiferencia,

a la espera de otro fingido agravio.

El frío y el silencio,

extraños compartiendo

la misma sepultura,

compartiendo la soledad, el vacío.

Alimentando un sueño,

engordando un fracaso

-que me mantiene vivo, sin embargo-;

sin deseos de nada, es lo cierto,

sin esperar ya nada,

ni siquiera la muerte,

que vendrá caprichosa

cuando le dé la gana

y no cuando la invoque;

y rumiando una pena ya pasada,

lejana y enraizada en la memoria,

que nunca se desprende

y se enquista en mis sueños,

una intrusa impostora.

Mas no es sueño, es real,

lo comprendo cuando, abiertos los ojos,

constato que está ahí,

pegada a la almohada y a los huesos,

clavada en la memoria... y en el alma.


Diciembre de 2022


ABOMINABLE ESPECTÁCULO

Leo en El Mundo del pasado día 16 de noviembre el siguiente titular de una noticia, acompañado de un vídeo ilustrativo de su contenido: “Gran precisión. Un francotirador ucraniano mata a un soldado ruso con el segundo disparo más lejano de la historia”. No doy crédito a mis ojos -cada vez ya menos dignos de crédito- y me pregunto, entre indignado y estupefacto, en qué nos hemos convertido, de qué proteica sustancia estamos hechos que cada vez nos hace peores. ¿En qué se han convertido los medios de comunicación; qué oscuros intereses sirven; qué función cumplen, a qué fines atienden?

Me parece evidente que el interés primero y principal del periodista y del medio no era informar del hecho. El titular, que pone el énfasis en dos circunstancias concurrentes: la precisión y la distancia, desvela la verdadera intención periodística. El periodista pretende -y consigue- con su enfática forma de informar sobre el hecho transformar un drama en una gesta deportiva digna del Guinness de los récords, y hacerla digna de encomio y admiración. Excelente ejercicio de banalización de un episodio trágico, como es la muerte violenta de una persona. No se puede caer tan bajo, ni hacer tan evidente el encanallamiento de los medios y el embrutecimiento de la sociedad. Porque, no lo olvidemos, esto sucede porque el público, los destinatarios de la noticia, lo desean. Se ofrece lo que se demanda, es una ley elemental; si no fuera así no existiría la telebasura ni tantos otros modernos inventos tan execrables. No sirve de excusa, en modo alguno, aludir a la libertad de expresión e información, que han de tener entre sus límites el del respeto a la dignidad humana. Menos aún en estos tiempos de censura y persecución, en los que las autoridades llegan a secuestrar un autobús y multar a sus propietarios por atreverse a expresar una verdad biológica: que “los niños tienen pene y las niñas vulva”. No, ampararse en la libertad de información, en esta sociedad idiotizada e hipócrita, sería un ejercicio magistral de cinismo.

Acostumbrados como estamos a ver en la televisión las escenas más sórdidas, crueles y truculentas que ofrece la animalidad humana -sean ficticias como reales- ya nada nos conmueve; el horror ha sido desterrado de los sentimientos del hombre moderno. Hemos aprendido a banalizar lo trascendente y a convertir la tragedia en espectáculo para entretenimiento de la masa embrutecida. Sé que esto que comento tiene, por desgracia, numerosos antecedentes que, aunque tengo en mente, no me atrevo, estremecido, siquiera a mencionar. Lo que pone de manifiesto tal cosa es que no se trata, desde luego, de un hecho aislado y singular, sino de algo devenido ya en usual, aceptado e indiscutido.

Este país, y sus maneras y sus modos y sus nuevas costumbres tan remilgadas como hipócritas, me resulta ya odioso e insoportable. Algunos me dirán que, hoy día, es así en todas partes. Me importa un comino si es así, yo vivo aquí y esto es lo que padezco, que el mal esté extendido y otros lo sufran no me consuela.

¿Hacia dónde nos encaminamos? ¡Qué asco!

Noviembre de 2022


ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA EDUCACIÓN (NACIONAL) SOCIALISTA

A veces me he preguntado ¿Cómo fue posible que el socialismo patrio se volcara afanosamente en establecer un dominio absoluto sobre la educación en todos sus niveles?

Y he llegado a la conclusión de que para el modelo neototalitario (porque el tiempo y los hechos han demostrado que esa era la naturaleza de su proyecto político) que pretendían implantar, la educación era un asunto estratégico. Creo que fue Hannah Arendt la que decía que la educación es uno de los principales instrumentos del totalitarismo. Llevaba razón. Aquí, transcurridos ya bastantes años de gobierno socialista, lo estamos viendo claramente. El adoctrinamiento sustituye a la verdadera labor educativa y formativa. El adoctrinamiento, por un lado y, por otro, el igualitarismo (falsa igualdad) estandarte del socialismo, que yo denomino "entropía social": la tendencia a igualar a la baja los diferenciales intelectuales y éticos de los individuos. Este socialismo -como todos los regímenes totalitarios y populistas- es enemigo del engrandecimiento intelectual, moral y, en general, personal, del individuo. Es enemigo del mérito y del esfuerzo personal. Para sus intereses es necesario propiciar la "idiotización" en lo intelectual y el "encanallamiento" en lo ético; para, al cabo, igualar, reduciendo a la baja las mejores cualidades de las personas, lo que generará, sin duda, una masa de ‘ciudadanos’ acríticos y sin escrúpulos morales, manejables y bien dispuestos a aceptar las imposiciones del poder, por muy canallescas que sean. Este socialismo -como todos los sistemas de esa misma familia- es enemigo declarado del individuo (buena muestra de ello la constituyen los Estatutos de Autonomía -como el de Cataluña y otros de idéntica índole- donde los derechos individuales se diluyen en los derechos del individuo como ente colectivizado).

Esas son a mi juicio las dos características fundamentales del sistema educativo nacional socialista: adoctrinamiento e igualitarismo o, como yo lo llamo, "entropía social". Todo eso creo que es muy evidente.

Pues bien, desde el primer momento estuvieron aplicados con gran dedicación a ese fin; bien es cierto que a medida que se fueron consolidando en el gobierno, adquirieron experiencia y mejoraron las técnicas de las que se sirvieron para ello. Al mismo tiempo, fueron ampliando el ámbito de actuación (como una mancha de aceite que se extiende suavemente; o del mismo modo en que la araña va haciendo su tela cada vez mayor). Para ello, desde mi punto de vista, usaron tres instrumentos:

En primer lugar, el Boletín Oficial. Es decir, plasmaron en normas jurídicas (Leyes y Reglamentos), su modelo igualitario e idiotizante. Que comenzó con lo que ellos denominaron "la reforma" y la "experimentación de la reforma"; a eso siguió la LOGSE y en otra vuelta de tuerca la LOE, retocada recientemente por la LOMLOE, o ley Celaá. Todos conocemos que los modelos que se han implantado consagran un estatus caracterizado por su alto grado de adoctrinamiento en la ideología "progre" y en la intolerancia a quienes no la profesan; caracterizado por su oposición al esfuerzo, a la responsabilidad, a la excelencia y al conocimiento; por su escaso rigor y exigencia y por promover e insuflar, en lo ético, el relativismo y el pragmatismo más alejado de nuestros principios morales tradicionales (todo ello en la línea estratégica de "producir ciudadanos" intelectual y moralmente embrutecidos, moldeados y acríticos. Quevedo afirmó que en la ignorancia del pueblo tienen su fortaleza los tiranos).

En segundo lugar, la reforma de la Función Pública Docente; instrumento necesario para llevar a efecto la labor de sustituir la educación por el adoctrinamiento. Las líneas de actuación aquí fueron, fundamentalmente, las siguientes, que guardan paralelismo con lo expuesto anteriormente: es decir, atienden a la ideologización de los cuerpos docentes y al igualitarismo -obviamente, a la baja-. La idea era el cuerpo único docente. La masa de maestros -la mayoría de ellos no tenían ni el bachiller superior- acogía con agrado el proyecto. Todos iguales, al fin y al cabo; y, para igualar dos puntos tan desnivelados resultaba obvio que los que estaban más abajo, necesariamente algo habían de subir. Y, efectivamente, fueron, son, los únicos beneficiados. Es lógico que sean un granero de votos del socialismo. A la postre, estómagos agradecidos y, como tales, el instrumento ideal para el adoctrinamiento. Aquí, necesariamente, he de hacer una puntualización: toda generalización entraña un elemento de injusticia e inexactitud, ya que se califican en la misma única categoría elementos dispares, incluso antagónicos. Por ello, pido disculpas; no encuentro otro modo de explicar el fenómeno, pero quiero dejar dicho que he conocido maestros admirables y cultísimos entre esos que no tenían ni el bachiller superior, también los he conocido de gran porte intelectual y académico y, sobre todo, excelentes en su humanidad y ejemplares en su integridad moral.

Prosigamos. Para su proyecto igualitarista liquidaron, por un lado, los más prestigiosos y profesionalizados cuerpos docentes; sobre todo el de Catedráticos de Instituto, y crearon una estructura funcionarial que, aunque formalmente diversa orgánica y funcionalmente, de facto unitaria e igualitaria. Paralelamente, liquidaron los profesionalizados y prestigiosos Cuerpos de Inspectores y de Directores Escolares. Respecto a los primeros, hicieron lo mismo que con los demás cuerpos: los unificaron; y después se aseguraron de instalar un sistema de acceso clientelar a ellos (verdaderamente, este caso es para estudiarlo aparte con detenimiento); así convirtieron la inspección educativa en un comisariado político para el control no sólo del profesorado sino de toda la comunidad educativa. En el ejercicio de esa función tan típicamente totalitaria he llegado a ver cosas que no creeréis -como dijo el replicante Roy Batty- pues hasta osaron espiar y grabar las conversaciones ajenas, y a usarlas posteriormente para el chantaje, la coacción y la persecución (la película, ganadora del Óscar, "La vida de los otros", podía haberse ambientado perfectamente en la España socialista). El régimen necesitaba una policía política en el sistema educativo. Ese es el papel que ha venido cumpliendo con el socialismo la inspección educativa.

Todo ello complementado con la reforma del sistema de acceso a la Función Pública docente, plagado de arbitrariedad y corruptelas y que comenzó, cómo no, con un ataque al principio constitucional de mérito: la liquidación del sistema de acceso directo al magisterio de los expedientes académicamente más destacados y sobresalientes.

Y, en tercer lugar, la infiltración en la sociedad civil, consistente en controlar todas las instituciones de participación social en la gestión de la educación, fundamentalmente de los consejos escolares de todos los niveles; de las asociaciones de padres y de las instituciones docentes privadas (en estos dos últimos casos, por la vía del presupuesto) y de las organizaciones sindicales dominantes o hegemónicas -que ya conocemos sobradamente cómo actúan y al servicio de qué intereses-. Pero todo esto, dada su extensión y complejidad, merecería un capítulo aparte, que no descarto abordar en otra ocasión.

Noviembre de 2022

7 DE NOVIEMBRE

La izquierda progre (da risa el adjetivo si consideramos que sus propuestas programáticas las podemos encontrar en los programas electorales de la extrema izquierda del año 1977, o sea de hace casi medio siglo; obviando, por supuesto, los fundamentos ideológicos del marxismo, para lo cual habría que retrotraerse al siglo XIX), en fin, la izquierda progre de este país está empeñada en retorcer la naturaleza de las cosas y en reescribir la historia para acomodarla a su banal e infantil relato de buenos y malos; los buenos, obviamente, serían ellos. Volcados en tal tarea, la denominada Ley de Memoria Democrática (vaya nombre absurdo e irracional) se empeña, por un lado, en mantener viva la llama del cainismo guerracivilista y, de otro, en silenciar la memoria de los que fueron sus víctimas. Digo deliberadamente de los que fueron sus víctimas, vinculándolos con el pasado, porque esta izquierda progre la constituyen, fundamentalmente, los mismos sujetos políticos protagonistas de aquél fatal episodio de nuestra reciente historia: el Partido Comunista y el Partido Socialista Obrero Español. Únicos sujetos políticos de los que en la actualidad puede predicarse continuidad en su identidad respecto a aquellos tiempos, cosa que –a excepción del PNV y ERC- no puede afirmarse de ningún otro partido de los de hoy. Es decir, tanto el PC (con todas las caretas de que se sirve para ocultar su identidad) como el PSOE son los mismos partidos responsables de crímenes atroces en el periodo histórico de la II República y la Guerra Civil. Ahí siguen, sin embargo; sin que nadie reclame su disolución por tener las manos manchadas de sangre inocente.

Pero, volviendo al tema, como la referida infame ley relega al olvido la memoria de otras víctimas que no sean las del bando progre, yo quiero aquí, en este menos que modesto blog que nadie lee, rendir homenaje y reivindicar a los silenciados, sacando de la recóndita memoria mis recuerdos familiares.

Hoy 7 de noviembre, cuando escribo estas letras, se cumplen 84 años del infame bombardeo de la aviación republicana sobre el pueblo de Cabra. Ningún objetivo militar fue alcanzado, el bombardeo recayó exclusivamente sobre la población civil egabrense, causando 109 muertos y más de 300 heridos entre su pobre gente. Mi madre que fue testigo del horror me lo contó:

Eran más de las siete y media, de modo que, como era lunes, estábamos ya todos en planta, menos mis hermanas pequeñas y mis primas que todavía estaban en la cama. Todavía no había salido el sol y el día se presentaba gris y frío, premonitorio. De pronto nos inquietó el ruido de los aviones; apenas hubo tiempo de indagar qué pasaba pues el estruendo de las bombas que comenzaron a caer cercanas nos hizo pensar lo peor. Jamás habíamos pensado que pudiese ocurrir algo así, menos aún en el centro del pueblo, donde solo había viviendas y comercios, tan lejos del frente. Los cristales de las ventanas saltaron hechos añicos, algunos de ellos cayeron sobre la cuna de mi hermana pequeña, aunque afortunadamente no llegaron a herirla. Mi abuelo enseguida tomó el mando de la situación y nos mandó a todos a la planta baja. Las niñas lloraban aterradas y yo, que ya tenía 15 años y no me daba miedo de nada, desobedeciendo, como tantas otras veces, a los mayores salí a las cuatro esquinas a ver qué pasaba. Lo que vi no podré olvidarlo nunca, un espectáculo dantesco. Aquello era un hormiguero de gente corriendo en todas direcciones. Los llantos y los gritos eran desgarradores y se sobreponían a cualquier otro ruido de máquinas y bestias. Todo era caótico. El tránsito de heridos chorreando sangre, camino de la Casa de Socorro, era continuo; y de pronto me sobrecogió una imagen que no olvidaré jamás: sobre un carrillo, de esos de una sola rueda y dos varales, de los que usaban los albañiles en las obras para arrimar cemento, iba echada de cualquier manera una vieja, arrastrando el brazo por un lado, vestida toda de negro, empapada de sangre, moribunda…

La vieja (eso decía, la vieja; entonces, tal vez, no se habían asignado a la palabra connotaciones tan peyorativas como las que hoy soporta), la vieja ensangrentada derrengada en el carrillo, la pobre vieja…,imagen emblemática del terrible episodio.

Las guerras son horribles. Todas las guerras, más las que directa y materialmente nos afectan. Por eso resulta aún más odioso el odioso empeño de mantener abierta la herida del horror.

Noviembre de 2022

DESPUÉS SOLO HUBO LODO

 

 De que poco sirvió

hacer la revolución en las tabernas…

Los años nos mostraron

qué ilusa estéril patria

era nuestro legado;

o, peor todavía,

qué legado de espanto

la Arcadia prometida.

El tiempo desveló

-riguroso y cruel

verdugo de ilusiones-

una inmensa mentira.

Esos años perdidos

a la busca de un sueño

que se supo imposible,

urdido por filántropos

gazmoños y onanistas,

que buscan solamente

su propio beneficio.

Esos años robados

a la ingenua inocencia

de la ambiciosa y zote juventud,

siempre dispuesta a comerse el mundo,

siempre tan adanista. Sin embargo,

los años se encargaron

de someter los sueños

al frío orden cósmico:

Homo homini lupus

Después solo hubo lodo.


Noviembre de 2022


SÁNCHEZ RECORRE ESPAÑA (con perdón)

 Por las frías galerías

de la Moncloa, penando,

pasa tardes y mañanas,

su magro sueldo ganando

Pedro Sánchez, el Bonito,

móvil en mano y hablando,

los pies ligeros, no para,

cuando no vuela en el Falcon.

 

Va a bañarse entre las masas

como César se bañara,

operación piel con piel

Bolaños la designara,

que al Gobierno de la gente

la promiscuidad le agrada.

Aunque siempre hay envidiosos

-pongamos que se llamara

Alberto Nuñez Feijóo-

que, cual Cicerón gritara

por los ebúrneos escaños

(que entonces no se llevaba

sentar a sus señorías,

ni allí, en Roma, ni en España,

sobre mullidos sillones

de piel de vaca labrada,

que con masaje y cerveza

dulcemente se criara

para no irritar siquiera

-si es que acaso se sentaran-

las sutiles posaderas

de los Padres de la Patria),

pero, en fin, no divaguemos,

vayamos a las entrañas,

cual si fuera Cicerón,

Feijóo digo, le gritaba:

Utsque tándem Catilina

patientia nostra…¡caramba!

que ya nos tienes bien hartos

de mentiras y patrañas,

de infundios, bolas y cuentos,

de enredos, filfas y trápalas,

de bulos, farsas y trolas,

y de argucias y falacias.

Para no tener que oír

ácidas catilinarias,

de las Cortes a la calle

huyó a marchas forzadas,

a satisfacer su ego

y darse baños de masas.

Lo llevan a una aldeíta

donde el Psoe siempre gana

y se le acerca un anciano

de luenga y espesa barba

y en tono amable y cordial

estas palabras exclama:

“¿Acaso eres Pedro tú?”

Y ufano Pedro le habla:

“Sí señor, soy Pedro Sánchez”,

Y el anciano lo remata:

“¿el mentiroso de España,

el tío más embustero

que en mi vida me cruzara?,

dijo, y acabó el encuentro,

se echaron los guardaespaldas

y se llevaron al viejo

harto lejos de las cámaras.

Meses le duró el enfado,

roído estaba de rabia,

mas eso no fue escarmiento

a un soberbio de su talla.

Así que a los tantos meses

la calle otra vez pisaba

buscando afanosamente

el aplauso de las masas.

Quiso esta vez probar suerte

en la tierra zamorana,

que en los días precedentes

sufriera grandes desgracias.

Allí se plantó, y sobrado,

soltó estas bravuconadas:

Esto ya lo arreglo yo,

tranquilos, no pasa nada

y saltó un impertinente,

de esos que nunca faltan:

“¿Qué tú lo vas a arreglar,

tú, el inútil? ¡Vamos anda!”

¡Su orgullo herido de nuevo!

¡Su vanidad ultrajada!

La gente se cachondea

en las redes y en las plazas:

el Bonito convertido

en hazmerreír de fachas.

Esto exige una respuesta

contundente y bien pensada,

le dicen sus asesores:

Sevilla nunca nos falla.

Y allí va la comitiva

de afiliados y afiliadas,

de enchufaos en la Junta,

de cuñaos, cargos y cargas,

el alcalde de Sevilla,

la Montero y el Espadas.

Todo va de maravilla,

Sevilla nunca defrauda,

solo falta el Gran Poder,

¡y hasta han traído pancartas!

¿Qué dice aquella pequeña?

mi vista a leer no alcanza,

no te va a gustar oír

estas terribles palabras:

Que te va a votar Txapote

cuando las urnas se abran,

por traidor y mentiroso

y ser amigo de etarras.

Aquí se acabó la gira,

¡malhaya quien la ideara!

Octubre de 2022

LUNA BANDOLERA

Ahora que todos parecemos

bandidos embozados

-y todas las muchachas

se imaginan bonitas tras la máscara-

vienes, Luna, y me asaltas,

osada bandolera,

velado el rostro con tu mascarilla

de etéreas nubes grises.

Los sueños o la vida, me reclamas;

los sueños no, te digo,

mejor toma la vida

que no me sirve, fútil, para nada.

Consuelo de los tristes,

monarca al otro lado del espejo,

toma la vida y llévame contigo

al ilusorio mundo de los sueños,

donde reinas sobre grillos y perros

y locos y poetas,

que te adoran y orbitan,

llévame ya contigo

lejos de odiosas guerras. 

PINOCHO ENAMORADO (DE SÍ MISMO)

Alejado del solar patrio apenas unos días -para ver con qué color se tiñen las desdichas en el lejano y profundo desamparo-, me figuro aterrizar, cuando regreso, en medio del desierto de Tabernas en lugar de Barajas; encuentro el país convertido en chungo plató de spot propagandísticos del Gobierno. El saloom, la barbería, la cárcel, la oficina de telégrafos…, todo pura fachada tras la cual sólo se encuentran los cuatro palos que la sostienen y esa sustancia propia del desierto que, como dijo el gran maestro Borges, está hecha para medir el tiempo de los muertos. Que eso somos políticamente.

Pedro el Grande intenta engañarnos del mismo modo en que Potemkin engañó a Catalina la Grande, con fastuosas fachadas detrás de las cuales no había nada; una gran mentira, como corresponde a un Gobierno presidido por un Gran Mentiroso.

400 euros dan para mucho” reza uno de sus eslóganes; y tanto, me digo, darán para satisfacer a algunos jóvenes tantos caprichos superfluos como privaciones de lo necesario provocarán en algunos ancianos, en tan injusta como exacta proporción matemática. La desvergüenza de este Gobierno no conoce límites. Los destinatarios de tan generosa derrama son exclusivamente jóvenes que accederán a su mayoría de edad en un año preñado de elecciones. Tiernos electores, pues; moldeables e impresionables, susceptible materia electoral.

Parece que Plutarco tenía toda la razón cuando afirmó que el primero que arruinó la soberanía del pueblo fue el primero que le obsequió con banquetes y reparticiones de dinero. Estamos, pues, ante un Gobierno que ha demostrado que no sólo es corruptor de instituciones sino que también es capaz de corromper personas y hasta el propio sistema democrático. Y lo peor no es sólo eso, a tal infamia corruptora hay que añadir el cinismo y la desvergüenza con que lo perpetra; esto es, disfrazando de virtud las canalladas, intentando colar por solidaridad su populismo, por transparencia su escamoteo y ocultación, por austeridad su lujos y despilfarros, su sectarismo por pluralidad, por democracia su despotismo y, en suma, por verdades sus mentiras.

Y por si todo ello no fuese suficiente, el déspota de la Moncloa da un giro de tuerca a su desvergüenza y egolatría y osa promover con recursos públicos, desde los órganos gubernamentales, la producción de una serie documental sobre su propia persona. Este Narciso enamorado de sí mismo se parece mucho al personaje de una novela de Tolstói, al que describía con rigor aritmético diciendo que sus capacidades, su valía real, constituían el numerador y la opinión que tenía de sí mismo el denominador, y hacía ya mucho tiempo que esta inconmensurable cifra había sobrepasado a la primera. Lo cierto es que este Pedro Narciso –dando nuevas muestras de desprecio a la ciudadanía- termina emulando a Franco. La docuserie debería titularse, pues, Sánchez, ese hombre. O, siguiendo con Plutarco, Sánchez-Franco, vidas paralelas. Pues viene siendo cosa frecuente en muchos de estos antifranquistas, surgidos como setas en la seguridad del postfranquismo, incurrir en comportamientos que vituperan por considerarlos propios del franquismo. Como dijo Pablo Iglesias, el Coletas no el tipógrafo, cabalgar contradicciones.

Creo no equivocarme si afirmo que ningún gobernante español ni antes ni después de Franco se ha atrevido a tanto. Los delirios de grandeza de este sátrapa que nos gobierna -y arruina- vienen siendo ya preocupantes. ¡Qué espantoso ridículo nos espera ante el mundo!

 

Octubre de 2022


LA INSOPORTABLE IMPUNIDAD DE LA CASTA

Abrasados por el calor canicular que no da respiro pese a estar tan próximo el otoño, seguimos inmersos en la contemplación de ese esperpento -que se dice política-, que comenzó en octubre de 2015. Me viene a la memoria el lúcido ensayo de Gabriel Albiac (Contra los políticos; Temas de hoy, 2008); hay que reconocer con Albiac que la responsabilidad no es de ellos. Al menos no toda.

Reproduzco unos párrafos del ensayo:

“…Sé un político. Miente. Y nunca pagues por ello. Todo es gratis. No hay más verdad de la política que esa (…) ni el error ni el abuso rinden cuentas (…) que el político sea un quintaesenciado canalla (…) es tan inexorable como las súbitas tormentas de junio. Redundancias.

“Sobre nosotros, sí, cabe el reproche. Sobre quienes pagamos el sueldo de esos no fumigables malos bichos (…) sobre quienes ni siquiera aplicamos la elemental imposición: el que rompe paga; el que pierde se va a casa. Se le jubila. Y, a ser posible, se borra su recuerdo. No aquí. (…) Todo gratis: lo malo como lo necio.”

A tan certera afirmación añadiría yo que tampoco es nuestra toda la culpa. Repartámosla a partes iguales con los colaboradores necesarios de esta esperpéntica seudodemocracia, me refiero a jueces y fiscales, a la justicia (con deliberada minúscula; pues me indigna seguir la regla de la RAE en este tema, que a mi juicio invierte y corrompe lo que debería ser correcto: que la Justicia como virtud trascendente se escribiese con mayúscula y que la justicia como institución humana se designara de manera acorde a sus méritos, esto es, minúsculamente).

Aquí, todo sale gratis a los políticos; porque la justicia y nosotros –súbditos aborregados- lo toleramos, habría que añadir.

De nuestra responsabilidad quedan muestras cada vez que hay elecciones o cuando subvenimos con nuestro dinero y nuestra audiencia al aparato mediático propagandístico de la partitocracia, y, desde luego, cuando mansamente aceptamos sin rebelarnos los atropellos contra nuestros derechos y libertades, contra nuestra hacienda y contra nuestra condición ciudadana por parte del poder político. O sea, a diario.

De los jueces y fiscales es imposible decir algo que no hayamos dicho ya. La justicia, como dijo el poeta, vale menos que el orín de los perros y ofende más que los canallas. Pero desde la perspectiva que estamos analizando, es decir, la de la impunidad de la casta política, me indigna especialmente que sostengan su abyecta complicidad sobre dos instituciones jurídicas elaboradas y propiciadas precisamente por ellos. Me refiero a la institución de la prescripción y a la atenuante de dilación indebida en la impartición de justicia.

Sería para mearse de risa si no resultara tan despreciable y nauseabundo. Resulta que la lentitud de la justicia –deliberada o negligente; a veces una u otra y a veces ambas cosas- sirve de coartada a jueces y fiscales para otorgar impunidad a los canallas. Resulta, pues, que algo de lo que únicamente son responsables ellos (jueces y fiscales) sirve para otorgar impunidad sin que, paralelamente, se derive consecuencia alguna para aquellos que por su falta de diligencia o por su negligencia o, incluso, dolosamente, la han propiciado. O sea, la acción de la justicia se orienta no a la persecución y castigo de los delincuentes, como debiera, sino que, por el contrario, reconociendo impúdicamente su incuria termina sirviendo de coartada para la impunidad de los canallas. ¡Qué cinismo!

No me resisto a dejar aquí algunas muestras de lo que acabo de exponer, ocurridas en estos días, no hace falta escarbar en las hemerotecas, esto dicen los papeles recientes:

El ex consejero Ojeda no tendrá que devolver a la Junta un millón por las ayudas públicas recibidas. El Alto Tribunal andaluz entiende que el procedimiento de reintegro iniciado por la Junta está "caducado" (…) El tribunal exime del pago al empresario y antiguo político, que recibió 33 millones de euros en subvenciones excepcionales de la Junta de Andalucía (…) El ex consejero, que sigue estando investigado en la vía penal, ha ganado una treintena de sentencias en el plano contencioso-administrativo de un total de 60 pleitos. El importe total de todas ellas supera los 4,5 millones de euros.

Otro ejemplo: El hermano del ex presidente Borbolla, condenado a un año y medio de cárcel por las ayudas de 8 millones que se embolsó, de cuyo destino final no hay constancia, según el Tribunal sentenciador. La Fiscalía pedía para Ángel Rodríguez de la Borbolla, ex alcalde de socialista de Cazalla de la Sierra,  siete años de prisión, pero las dilaciones en el proceso judicial le rebajan la pena a un año y medio, con lo que no tendrá que ir a la cárcel.

Otro: El caso de presunta corrupción de Isofotón, que salpica a tres ministros del Gobierno de Pedro Sánchez, enfila su posible archivo en un juzgado de Sevilla. La victoria judicial de uno de los cuarenta investigados en esta causa, que acaba de ser exonerado por la Audiencia por defectos de forma, podría hacerse extensible al resto de implicados. La Audiencia ha exonerado a Bienvenido Martínez porque dos de las ampliaciones sobre el plazo para investigar la causa se acordaron "extemporáneamente" por el juzgado instructor. Isofotón es la fotovoltaica malagueña que echó el cierre tras recibir de forma irregular, entre 2005 y 2102, más de 80 millones de euros de fondos públicos durante la etapa de los anteriores gobiernos andaluces del PSOE. El Juzgado de Instrucción 3 de Sevilla estaba investigando este caso desde hace más de dos años. Hay 40 investigados, 37 de ellos ex altos cargos y ex directivos de la Junta de Andalucía.

 Este estado de cosas podría resumirse perfectamente con unos versos de Cervantes:

caló el chapeo, requirió la espada,

miró al soslayo, fuese, y no hubo nada.

 

Septiembre de 2022

ROMANCE DEL INDULTADO QUE NO SE ENTERÓ DE NADA

 I

Tiene Sevilla tesoros

que le envidia media España:

Tiene una torre almohade

-la que llaman la Giralda-,

engalanada de oro

cuando el ocaso la araña

con sus rayos otoñales

de amante desesperada.

Y un río de plata tiene,

cuando la luna lo baña,

lo acaricia y lo adormece,

en las noches despejadas.

Acogedores jardines

con cantarinas fontanas,

y plazuelas con naranjos

que lloran perlas -no lágrimas-

perfumadas de azahar,

por penas de amor lejanas.

Estas y más cosas tiene…

Que tiene, también, un sátrapa.

 

II

 

Reinaba en Andalucía

—sin haber hecho elección—

Pepe Segundo, el Sencillo,

(llamadme Pepe -pidió-

que soy persona sencilla)

puesto por su antecesor,

el hombre de más cabeza

que en el reino gobernó,

(que si a Fraga le cabía

en la testa la Nación,

dicen que a Manolo Chaves

le cabían el Catón,

la enciclopedia Británica,

y quedaba sitio y

para dos kilos de papas;

tal era su condición).

Como todo en esta vida

tiene su terminación,

Escuredo siguió a Plácido,

a Escuredo lo quitó

Pepe Primero, Pepote,

a Pepote el Cabezón,

y a éste Pepe Segundo

(aunque, para hacer honor

a la verdad, sea dicho

que el Sencillo no expulsó

a Manolo de San Telmo;

más bien fue una abdicación

—forzada por Zapatero—

que Manolo aprovechó

para dejar bien atada

su inmadura sucesión;

pero eso es otra historia,

volvamos a la cuestión.)

 

III

 

Era el año dosmilnueve,

recién puesto en el sillón,

Pepe Segundo, el Sencillo,

formó su gobernación

siguiendo una vieja táctica

que siguió su antecesor:

El síndrome Blancanieves;

de enanos se rodeó.

Los augures anunciaban

días de gran aflicción

al régimen socialista.

El desánimo cundió

entre la sociata grey.

“¿De qué voy a vivir yo?

-se preguntaban algunos-

si no sé hacer ni la O

aunque sea con un canuto.”

Y a Pepe se le ocurrió

-¡malaya tal ocurrencia!-

la Ley de Reordenación,

llamada del Enchufismo

pues tal era su misión:

que si se perdía la Junta

en la próxima elección,

quedara bien colocada

la famélica legión

de militantes, cuñados,

primos, parientes…; y tós

-por la gracia del Partido-

adquirieran condición

de Públicos Empleados.

Eso fue lo que mandó.

Así se cumplió y se hizo

y los jueces, muy sumisos,

diéronle su bendición.

 

IV

 

Era el año dosmildoce

(la clientela colocada

en confortables agencias

-que para eso se crearan,

con sus surtidos pesebres

provistos de agua y cebada-)

y gana el PP en las urnas,

cual la Sibila augurara.

Cincuenta escaños obtuvo,

ganó, pero fue pa nada.

Porque el Sencillo y Valderas

cincuenta nueve sumaban

uniendo los dos sus fuerzas.

El régimen se salvaba;

que el hado tiene estas cosas,

siempre ayuda a los canallas

(¡Audaces Fortuna iuvat!,

¡audaces!, dirá usted sátrapas)

 

V

 

Poco duró la alegría

a nuestro sencillo Pepe.

Después de salvar el culo

-la historia, en verdad, conmueve-,

tal como si fuera Hamlet,

su padre se le aparece

(digo padre figurado:

Manolo, el que le precede);

no lo reconoce al punto

y su nombre le encarece

y entre la bruma del sueño

le pregunta: ¿Tú quién eres?

y el eco, siempre indiscreto,

le contesta: ERES, ERES…

¿A qué has venido? responde,

dime de una vez qué quieres.

Y el eco –que es un cachondo-:

ERES…ERES…ERES…ERES…

“Toma las de Villadiego

-le dice Chaves- si puedes,

que hay una juez en Sevilla

que al trullo meternos quiere

(y el eco, en la lejanía,

guasón repite: ERE…ERE…)

Dicen que ha fichado un perro

que hasta los billetes huele.

Es un pastor alemán,

Ajax el nombre que tiene,

en honor de Ajax el Grande

(que no por el detergente),

el gran amigo de Aquiles

que cargó su cuerpo inerte

cuando Paris con un dardo

en el talón le dio muerte.

Pero, en fin, no divaguemos,

digo que el perro ya viene

pisándonos los talones

y ya ni dios lo detiene.”

El miedo le entra en el cuerpo,

el ojo lágrimas vierte

de tonalidad marrón

-ustedes ya me comprenden,

que me refiero a ese ojo

que sólo mira al retrete-.

Sal huyendo pa Madrid

y en el senado te escuendes,

porque allí la juez Alaya

ni el perro son competentes.”

Eso dijo el padre Chaves

y se esfumó de repente.

Y Pepe puso a la niña

del reino de taifa al frente.

A Ródope de Triana,

era el año dosmiltrece.

 

VI

 

Meterse en la madriguera,

como si fueran conejos,

de poco, al fin, les sirvió.

Que en el Tribunal Supremo

no les tocó un juez amigo

sino el juez Jorge Barreiro,

el que a Baltasar Garzón

supo quitarnos de en medio.

Pero como a los canallas

siempre les busca remedios

la Fortuna, murió el perro;

y a la jueza la mandaron

a la Audiencia por destierro.

Y así, los dos pa Sevilla

se vinieron de regreso.

Ya se imaginan ustedes

en qué terminará esto:

los pringaos a la cárcel,

cuatro golfos, en efecto.

Y mil millones perdidos,

no de pesetas, ¡de Euros!

 

MORALEJA

Qué importa el nombre del sátrapa,

lo que quisimos tenemos.


Septiembre de 2022